Sistemas nos da una un gran grado de flexibilidad a la hora de elegir cómo trabajar. Podemos encontrar ofertas con horario de oficina tradicional, 100% remotas o en algunos casos, tareas por objetivos que ni siquiera requieren un compromiso horario semanal.

En el medio de todas esas opciones está el trabajo freelance. Hay muchos mitos alrededor de esta práctica, pero quizás el más dañino es que hacer freelos es fácil y relajado porque no tenemos jefes. La realidad es que este tipo de trabajos puede ser tan o más demandante que uno en relación de dependencia. Pero, a no desesperar, con preparación, constancia y disciplina se pueden convertir en una alternativa laboral completamente viable.

El stack

En general los trabajos freelance suelen ser bastante permisivos a la hora de elegir un stack, ya que en su mayoría los clientes no están interesados en los pormenores de la implementación,  sino en el resultado final. Por este motivo suele ser tentador usarlos como excusa para aprender nuevas tecnologías.

Hay que tener cuidado a la hora de decidir embarcarse en algo nuevo, ya que este tipo de trabajos suelen estar muy condicionados por factores externos -- cambios de requisito del cliente, entre otras cosas, y lo mejor es no agregar capas de complejidad innecesaria.

Es preferible trabajar sobre un stack conocido para agilizar la resolución de problemas. Esto no quiere decir que no se puedan usar como oportunidades de aprendizaje, pero es preferible que sean atómicas, por ejemplo si siempre usamos React con callbacks podemos aprovechar la oportunidad y cambiar a hooks, pero manteniéndonos dentro de una librería en la que ya tenemos experiencia.

¿Alcanza con sólo saber programar?

La respuesta corta debería ser 'sí', pero la realidad está muy alejada de eso. En un mundo ideal el cliente debería tener control del diseño, infraestructura y otras áreas de su proyecto, pero en general a menos que sea muy técnico y especializado las cosas no suelen ser así. Muchas personas no técnicas asumen que él programador se va a ocupar de todo, desde comprar el dominio a preparar el servidor y dejar el deploy final en producción. Eso no necesariamente significa que tengamos que ocuparnos nosotros, pero es siempre bueno dejarlo claro y buscar una solución conjunta.

Incluso si el cliente tiene su propia infraestructura es importante contar con el conocimiento básico que nos vuelva independientes a la hora de resolver problemas, no necesitar siempre a terceros y tener mejor manejo del tiempo.

Es una buena idea conocer las tecnologías que vamos a necesitar para llevar nuestro código a un estado funcional. Esto incluye entre otras cosas integracion continua, deploys, tests, etc. Si quieren profundizar en estos temas les recomiendo la charla ‘En que lo programo’ con Women Who Code Buenos aires.

¿Cómo presupuestar?

Presupuestar suele ser una de las tareas que más inseguridad generan a la hora de empezar a trabajar en esta modalidad. Uno de los métodos más convenientes es ponerle un valor a la propia hora de trabajo.

El valor de la hora es dictado por varios factores, entre ellos:  nuestra seniority y los valores del mercado.  La seniority afecta porque una persona con más experiencia va a poder resolver los problemas en menos tiempo, pero no por eso significa que su trabajo valga menos.

Con respecto a los valores de mercado, es una buena práctica informarse sobre los precios que manejan otros profesionales, mantener un precio competitivo pero no bajarla de cierto piso para no devaluar el trabajo de los demás.


Una vez que conocemos el valor de nuestra hora, solo queda separar el proyecto en tareas, asignar a cada uno las horas esperadas y al final sumar. Es importante siempre calcular algunas horas de más para tener espacio a la hora de lidiar con imprevistos y correcciones.

Comunicación con el cliente

Este punto es muy importante, y si no es manejado correctamente puede convertir un proyecto pacífico en el mismo infierno. Mi recomendación es coordinar un sistema de tracking de tareas, que quede definido al principio del proyecto, y se pueda ir usando como referencia de que está terminado y que no. También es una buena idea intentar coordinar información por mail, sobre todo si involucra a más de una persona en la toma de decisiones.

Dejar un teléfono de contacto puede ser una buena idea si los tiempos de entrega son sensibles, pero es un riesgo si el cliente no respeta los límites de nuestra privacidad. Como recomendación, para comunicación informal pueden utilizar Telegram, que no requiere dar información sensible como el número de teléfono.

Todos los cambios que se pidan por este medio deberían también agregarse al tracking de tareas o por mail, a fin de evitar malos entendidos a la hora de la entrega.

Este tema es muchas veces ignorado pero la realidad es que es de los más cruciales, sobre todo si pretendemos vivir 100% haciendo freelos.

El primer punto debería ser la capacidad de entregar un comprobante o factura. Más allá de nuestro método de pago, es importante poder aclarar de dónde viene el dinero que estamos recibiendo.

En Argentina la forma más simple es unirse al régimen de monotributo, lo que nos permite entregar comprobantes de tipo C para transacciones locales y de tipo E si trabajamos para el exterior.

La cuota del monotributo es fija por mes, y depende de nuestra facturación anual. Podemos optar por mantenerlo nosotros o tener una persona que se ocupe de la parte contable. La primera opción alcanza y sobra si preferimos tomar un trabajo de vez en cuando, pero si se convierte en algo regular tener un profesional que nos asesore nos permite ahorrarnos dolores de cabeza y suele ser bastante económico.

Además de la cuota del monotributo, todas las personas que facturen deben además inscribirse y pagar ingresos brutos. El porcentaje que se paga depende de la provincia, y se puede corroborar en AGIP (para capital), ARBA para provincia o los demás organismos de rentas provinciales.

Otro punto importante en lo legal es entregarle al cliente un contrato de servicios donde queden pautado los alcances de la entrega, las fechas y otras cuestiones que pueden surgir y generar confusión. Este tipo de contratos suelen ser estándar -- solo cambian los detalles pertinentes a cada proyecto, y nos dan un marco de seriedad y prolijidad que protege nuestros intereses y los del cliente.

Ok, toda esta información es muy linda pero... ¿Cómo consigo freelos?

Unos cuantos de ustedes deben estar acá solo por esta sección. Lamento decirles que no hay respuesta mágica. La mejor manera de conseguir trabajos en contactando con el mundo y contando lo que queremos y podemos hacer.

Ayuda tener un portfolio actualizado y ser activo en redes. Hay algunas páginas como Workana o Freelancer que nos pueden poner en contacto con potenciales clientes, pero la mejor alternativa es no centrarse en un solo canal y aprovechar todas las opciones posibles.

La realidad es que los mejores trabajos se suelen conseguir por recomendación y contactos, así que mi consejo es sean prolijos, estén presentes y aprovechen todas las oportunidades que puedan para destacar. Los primeros pueden tardar un poco en venir, pero una vez que empiezan se vuelve cada vez más fácil.

Si quedan dudas o les interesa que tratemos alguno en mayor profundidad ¡No duden en contactarnos!